¿Por qué mi calentador no prende?

Chispa, gas y agua en movimiento: las tres condiciones para que encienda. Qué revisar usted, en orden, y en qué punto hay que llamar.

Tito Franco Actualizado el

¿Por qué mi calentador no prende?

Un calentador que no enciende casi nunca está dañado de gravedad. En la mayoría de las visitas que hacemos por esta causa, el equipo funciona: lo que falla es una de las tres cosas que necesita para arrancar — chispa, gas y agua en movimiento. Si falta cualquiera de las tres, el calentador no prende, aunque todo lo demás esté perfecto.

Esta guía va en ese orden, de lo que usted puede revisar sin riesgo a lo que ya requiere un técnico. Hágalo en secuencia: cada paso descarta una causa.

1. La chispa: pilas, en los equipos de tiro natural

Muchos calentadores de paso encienden con dos pilas tipo D. Es la causa más frecuente y la más barata de resolver, y también la que más confunde, porque las pilas no se mueren de golpe: primero pierden fuerza. El síntoma típico es un equipo que antes prendía al instante y ahora hay que abrir la llave dos o tres veces.

  • Cambie las dos pilas al tiempo, por alcalinas nuevas. Mezclar una vieja con una nueva reproduce el mismo problema en semanas.
  • Revise la polaridad contra el dibujo del compartimiento.
  • Mire los contactos. Si tienen una costra blanca o verdosa, hay corrosión: límpiela con un paño seco o una goma de borrar. No use agua.

Si al abrir la llave usted oye el clic del encendido, las pilas están bien y el problema es otro. Siga al paso 2.

2. El gas: que llegue y que llegue solo a este equipo

Antes de suponer que el calentador tiene la falla, confirme que el gas está llegando:

  • Pruebe la estufa. Es la comprobación más rápida que existe. Si la estufa enciende con llama normal, hay gas en la casa y el problema está entre la llave del calentador y el equipo. Si la estufa tampoco enciende, el problema es del suministro y el calentador no tiene nada que ver.
  • Revise la llave de paso del calentador. Es una llave independiente de la general, casi siempre a la vista junto al equipo. Debe quedar alineada con el tubo, no atravesada. Se cierra en mantenimientos, mudanzas o pintura y se olvida abierta a medias.
  • Si usa cilindro o pipeta, verifique que no esté vacío y que el regulador esté bien acoplado.

Un detalle que vale oro: si el equipo enciende un instante y se apaga, el gas sí está llegando. Esa falla es distinta y apunta al sensor de llama, a la evacuación de gases o a la ventilación del sitio, no al suministro.

3. El agua: caudal y presión suficientes

Un calentador de paso no enciende con la llave abierta a medias. Necesita que pase una cantidad mínima de agua para que el sensor active el quemador — es una protección, no un capricho. Por eso hay equipos que prenden en la ducha del primer piso y no en la del segundo.

  • Abra la llave de agua caliente a fondo y espere unos segundos. Si así enciende, el problema es de presión, no del calentador.
  • Revise la ducha y los aireadores de las llaves. El sarro los tapa poco a poco y estrangula el caudal justo por debajo del mínimo. Desenroscar y limpiar la regadera resuelve más casos de los que uno esperaría.
  • Si la presión bajó en toda la casa, incluida el agua fría, el problema es del suministro o del tanque, y hay que resolverlo ahí.

4. Cuando nada de lo anterior funciona

Si hay chispa, hay gas y hay caudal, y el equipo sigue sin encender, la causa ya está adentro: sensor de llama sucio, membrana de la válvula de agua vencida, quemador obstruido, intercambiador con hollín o sarro, o una falla de la evacuación de gases que está haciendo actuar la protección del equipo.

Aquí se acaba lo que se puede hacer sin herramienta ni instrumentos. Abrir el equipo, manipular el quemador o intervenir la conexión de gas no es un trabajo doméstico: en Colombia esa intervención debe hacerla un técnico de una firma instaladora autorizada, y hacerlo mal tiene consecuencias que no se limitan al equipo.

Las señales que cambian la prioridad

Hay tres situaciones donde no se diagnostica nada: se cierra el gas y se llama.

  • Olor a gas. No encienda ni apague nada, no use interruptores ni el celular adentro. Cierre la llave general, abra ventanas y salga. Después llame.
  • Hollín, manchas negras o tiznado alrededor del calentador o en la pared de arriba. Es señal de combustión incompleta y de que los gases no están saliendo como deben.
  • Dolor de cabeza, náusea o sueño en quienes usan el baño donde está el equipo. Es el síntoma clásico de monóxido de carbono y es la razón por la que este equipo no admite improvisación.

Lo que evita la mayoría de estas fallas

Casi todo lo que aparece en el paso 4 se acumula con el tiempo: hollín, sarro, membranas resecas, sensores sucios. Es exactamente lo que un mantenimiento preventivo retira una vez al año, y es la razón por la que un equipo con mantenimiento dura mucho más que uno igual sin él. Sale bastante más barato que la reparación que lo reemplaza, y evita quedarse sin agua caliente el día menos oportuno.

Si su equipo ya está en el paso 4, puede ver el alcance y el precio en reparación de calentadores a gas.

Antes de intentarlo usted mismo

Revisar pilas, presión de agua o una llave de paso es seguro. Abrir el equipo, manipular el quemador o tocar la conexión de gas no lo es: en Colombia esa intervención debe hacerla un técnico de una firma instaladora autorizada. Si huele a gas, no encienda nada, cierre la llave, ventile y llame.

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